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Poesía que rima con anarquía, fantasía y alegría




Hoy el editorial de La Gaceta habla sobre el reconocimiento a la creación literaria que puso en vigencia el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, materializándola bajo la figura de "pensión del escritor". Pues bien, celebró esta conquista de largas luchas de las agremiaciones de escritores como SEA y SADE desde el lugar que les toco luchar. Tuvieron efectos los documentos que se firmaron en tantos encuentros literarios a lo largo y ancho del país.
No puedo dejar de alegrarme de que seis colegas hayan recibido este reconocimiento y ojalá se repita en todas las provincias del país. Pero hay que ir por parte. Quiero decir, por ejemplo, no imagino a Macri y ni a Rodriguez Larreta, tomando la iniciativa para que estos gestos se produzcan. Seguramente, al área que le compete este tema, habrá sentido el reclamo de años. Les habrá sido útil para algo, o tantas otras posibilidades, pero eso, no es lo que importa. Lo que importa es que una acción haya provocado una decisión.
En algunos de los post anteriores yo señalaba la necesidad de que el gobierno nacional o los gobiernos provinciales,implementaran un plan de acción para los artistas. La construcción hasta llegar a este merecimiento también tiene que ser ayudada. Se debe reunir, para acceder, algunos requisitos, por ejemplo, vivir un determinado tiempo en la provincia, tener determinada edad, estar en el ejercicio permanente con la escritura, tener publicado cierta cantidad de libros. En este último punto está lo intangible de esta medición. Conozco en Tucumán escritores talentosos pero no han tenido la posibilidad de publicar. ¿Qué podemos hacer entonces, para tomar un caso , con los poetas? A las editoriales no les interesa publicar poesías. En España de los 51.000 títulos que se publican a lo largo de un año, la poesía está siempre ausente. En Argentina no conozco otra experiencia editorial desde hace años más que la de ADRIANA HIDALGO, que publicó "La Rebelión del Instante",poesía reunida, de Diana Bellessi, un libro de más de 1200 páginas que reune toda la obra poética de esta autora.
Desde este enfoque es que opino que a la "construcción del merecimiento hay que ayudarla". El trabajo literario necesita la seriedad de una producción individual, pero también el acompañamiento de políticas de estado, durante y hasta el final del recorrido. Sino siempre quedará como un premio desierto.
Para terminar este post quiero contar una anécdota. Un día en París, en el Marché de la Poesie, presentando uno de mis libros conocí a George Baghory, un pintor de Egipto. Había llegado a París a los 25 años junto con George Moustaki y desde entonces vivía en Francia. Acordamos un día para que visitará su taller. El ya vivía en sur de Paris. Viajé 30 minutos en tren. George me esperaba en la estación de Evry-Courcourones. Caminamos por el medio de parque maravilloso hasta llegar a el barrio en donde vivía. Era un barrio de pintores construido en el medio del parque. Le pregunté, después de unas horas si a él no le convenía por su actividad vivir en Paris y el me contestó: "lo que pasa es cuando el gobierno nos dio estas casas a los pintores nos trajo para acá". Era un departamento grande de tres dormitorios que en la planificación y construcción original incluía el atellier. Además estaba ubicado en el medio de un hermoso parque.
Esto me hace pensar en que una política de estado para los artista, acorde a su rubro, tendría que incluir este tipo de acciones concretas.
En este post la murga uruguaya Falta y Resto

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