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Alguna vez  tuve la suerte de conocer una pequeña ciudad en el sur de Francia: Lourmarin. Esta pequeña pero bella ciudad fue la que eligió Albert Camus para pasar parte te de su vida.  Fue amigo de Jean-Paul Sartre pero con una rivalidad explicita. Le gustaba el fútbol. Nunca adhirió al partido comunista. El dìa de su entierro ,falleció en un accidente automovilístico, fueron los jugadores de su equipo quienes cargaron su féretro. Fui a visitar su tumba. Una humilde tumba, con una lápida de piedra se visualizaba entre las flores y recordatorio que la gente dejaba. Albert Camus, aquel pied- noire , hijo de madre argelina, fue uno de los grandes escritores quien a los 44 años ganó el premio nobel. Fue ese hombre capaz de escribir en medio de la desesperación , en un contexto en donde nadie era dueño de su vida, como ahora , como hoy. Por eso comparto este texto escrito en 1953. Lo recordé cuando se lo escuche leer a la actriz Marilù Marini. Camus levantaba las banderas de la esperanza, y como ahora, como hoy, como diría Isabel, es un rayito de luz en medio de las tinieblas.



"En el medio del odio me pareció que había dentro de mí un amor invencible. En medio de las lágrimas me pareció que había dentro de mí una sonrisa invencible. En medio del caos me pareció que había dentro de mí una calma invencible. Me di cuenta, a pesar de todo, que en medio del invierno había dentro de mí un verano invencible,y eso me hace feliz, porque no importa lo duro que el mundo empuje en mi contra, dentro de mí hay algo mejor empujando de vuelta".

                                                   El Verano-1953-Albert Camus



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